Preparativos: Vacaciones con tu perro

Para que una mascota viaje en la bodega de un avión, requiere una planificación cuidadosa y un manejo delicado. Hay detalles importantes que atender y los reglamentos pueden variar según el destino. Resultará sencillo con estos consejos.

Como primer paso, el perro de un DOG friendly traveler debe tener pasaporte, chip, estar vacunado contra la rabia (30 días antes de la fecha de salida) y certificado de salud (una semana antes de viajar). Si pesa más de 8 kg hay que tener en cuenta que lamentablemente no será admitido en la cabina y deberá viajar en la bodega.

Antes de volar, durante unos días, dejar que el perro se vaya habituando a su transportín. Debe llevar una dieta liviana 24 horas antes de volar y conviene no darle alimento 12 horas antes, si en cambio, podrá beber todo el agua que desee. Esta es una recomendación de Travel Cargo Finlandia, expertos en logística animal en Finlandia y miembros acreditados de la Asociación Internacional Pet and Animal Transporte (IPATA). Los finlandeses quieren y respetan muchísimo a los animales, esto brinda confianza. De todos modos, creo que como cada organismo es un mundo, a Eros le doy media ración unas horas antes de volar y todo ha ido siempre muy bien.

Asimismo, la reconocida empresa finlandesa advierte de que no se administre ningún tranquilizante a la mascota. Afirman que, si se hace, le llevará más tiempo acostumbrarse a su nuevo entorno y a la temperatura que hará durante el vuelo. Una alternativa saludable son las Flores de Bach y algunas sesiones de Reiki. Tener en cuenta que el animal no debe viajar estresado o herido.

En el siguiente vídeo, vivirá la experiencia desde la perspectiva del perro durante un exitoso viaje.

En la puerta del contenedor debe haber dos recipientes con su comida y agua y colocados de forma accesible para que, en caso de necesidad, se pueda acceder a ellos. Como previsión, colocar una ración extra de alimento en una bolsa hermética sujetada con bridas en el exterior. En el interior también debe colocarse papel de periódico o pañal absorbente, la paja está prohibida. La correa y el bozal deben ir siempre fuera del transportín, al menos que la compañía aérea exija que el perro lleve el bozal puesto. La cerradura tiene que ser segura, no debe poder abrirse por dentro ni por fuera durante el trayecto y no puede llevar candados. Lo mejor es utilizar unas bridas, aportan además una seguridad extra para que la puerta no se abra.

A la hora de elegir el transportín más adecuado, el miembro no humano de la familia tiene que poder ponerse de pie sin tocar el techo, darse la vuelta y tumbarse cómodamente. Para los perros braquicéfalos el contenedor debe ser el más grande que pueda encontrar para prevenir problemas respiratorios. Estos deben estar hechos de plástico rígido de alto impacto, con puerta de metal y con la máxima ventilación posible. Para simplificar las cosas, Travel Cargo solo recomienda los contenedores de la marca Vari Kennel que cumplen con toda la normativa. Existen otras que han sido aprobadas también por la IATA pero es la única que recomiendan por que siempre están al día con la normativa. En Finlandia, Travel Cargo también provee de cajas de madera, hechas a medida, para los perros grandes.

En cuanto a la edad, los perros deben tener al menos de 8 a 10 semanas para poder viajar y dependerá también del destino. Es muy importante que una copia de toda la documentación vaya en el exterior de la jaula. Además, deberá llevar siempre los originales. Si además, el contenedor lleva escrito cómo se llama, alguien podrá llamarle por su nombre y le hará sentirse mejor. Si el transportín tiene ruedas deberá quitarlas. Coloque pegatinas o escriba que en su interior va un animal vivo y flechas hacia arriba indicando la posición en la que debe ir el contenedor. En el siguiente vídeo podrá ver cómo se prepara la jaula:

Siguiendo estas instrucciones y recomendaciones, lo único que queda es no olvidarse jamás de lo siguiente. Al embarcar en el avión, antes de emprender el vuelo, dirigirse a la tripulación para que por favoravise al comandantede que en la bodega viaja también un perro. No hay por qué dudar de ellos pero es mejor asegurarse de que el piloto sabe que nuestro mejor amigo está en la bodega. Si viajas en verano, no dejes de ponerle en su transportín un cojín refrescante de Rosewood (3-4 horas de duración). El tiempo que pase en las pistas o en zonas calurosas, este novedoso producto puede salvarle la vida.

Por último, para que el trayecto sea lo más agradable posible, realiza antes un gran paseo y no olvides ponerle dentro su juguete preferido. Los ideados por KONG, en su reconocida goma, son todo un acierto. También se sentirá más tranquilo si viaja con una prenda o manta con el olor del líder de la casa.

Para más información, consulta directamente en las compañías aéreas DOG friendly: