Presentación: Zeta, Tomás y Eros

Tomás y Clea Fitz-James Stuart, Eros y yo, Zeta y María Zurita Borbón en El Mentidero de la Villa. Fotos: David Suárez Fernández.

María Zurita Borbón tiene a Zeta y Clea Fitz-James Stuart a Tomás, son adorables. Organizamos un encuentro con Eros para fomentar #NoAlAbandono.

Después de un paseo, celebramos el encuentro de Zeta, Tomás y Eros en el restaurante El Mentidero de la Villa (calle de Almagro, 20). Aquí, la privacidad está asegurada y la comida tradicional e internacional de mercado es excepcional (precio medio, 50 €). Aunque no estemos en el Siglo de Oro y nuestro encuentro perruno no dará tanto que hablar como el de “La dama y el vagabundo”, en este elegante mentidero nosotros lo hemos pasado en grande con nuestros teckels. También nos acompaño nuestro amigo Rafa Ríos de Mr. Ríos & Toth.

Muy bien acompañados.
Con Eros, en la terraza de El Mentidero de la Villa muy bien acompañados.
Zeta con su madre.
Zeta con su madre mirando a Eros: ¡guapísima!

El Mentidero lo regentan Lara Alonso del Cid y, su marido, Borja Anabitartem en la cocina, él se formó en Arzak. Están de celebración, cumplen 18 años y hasta el 20 de junio le rinden un homenaje a sus platos más exitosos: anchoas, tiraditos de atún rojo, alcachofas fritas en aceite de oliva, steak tartar con mayonesa de trufa negra, ceviche… Además tienen otro Mentidero y una empresa de catering en la calle Santo Tomé y una finca para eventos a 30 km de Madrid.

Tomás y Clea Fitz-James Stuart en BIO IN THE BOWL.
Tomás y Clea Fitz-James Stuart en BIO IN THE BOWL.
Tomás con el encargado de BIO IN THE BOWL.
Tomás con el encargado de BIO IN THE BOWL.

Más tarde, Zeta, Tomás y Eros tomaron agua en Bio in the Bowl (calle de Zurbano, 15) y nosotros un yogur exquisito. Este pequeño local ofrece comida bio, me gustó mucho, parece un rincón de Manhattan. Después, con María y Zeta nos fuimos a visitar al joyero Miguel Más, hijo de la marquesa de San Eduardo, él fue su mano derecha en la prestigiosa joyería San Eduardo creada a principios de los años 80 (calle de Ayala, 7). San Eduardo es el punto de reunión de Más y sus amigos. Al entrar, me encuentro con los bulldog francés de Felipao. Se trata de los “Poppis”, obra de uno de mis artistas preferidos, Felipe García-Bañón Sanz-Briz, y también está su “Love Bomb”, su última creación. En mi etapa de marchante de arte, a Felipao le compré varios “Poppis”, “Pippo” y “Pippa” personalizados para mis clientes. Me senté para conocer las joyas de la casa: ¡espectaculares! A mi espalda, un retrato de Mary Josephine Drummond, condesa de Castelblanco (copia del cuadro de Jean Baptista Oudry, el original está en el Museo del Prado). Como las gemas no son comestibles, tomo champagne y muerdo un marrón glacé.

Con Más en la Joyería San Eduardo.
Con Miguel Más en San Eduardo Joyeros.

Han lucido las creaciones de San Eduardo personalidades como Elizabeth Taylor, Grace Kelly, la familia Kennedy y Aristóteles Onassis entre otras. Sus diseños, aunque son muy amplios, se caracterizan por las formas de insectos e importantes alhajas con diamantes. De todas ellas, a mi me gustaron los morettos venecianos. Eros y Zeta están enamorados, menos mal que, a ellos, les gusta más los juguetes. Por lo pronto, encargué unos gemelos con forma de teckel, los veréis en cuánto los utilice.

Zeta y Eros son adorables.
Zeta y Eros son adorables.
All images are under copyright © David Suárez Fernández.
Muy feliz en compañía de Zeta, Eros y María Zurita Borbón.

Ha sido un día inolvidable, gracias María, Zeta, Clea y Tomás por vuestro apoyo. Esperamos verlos pronto.