Praga adora a Eros, 4

Eros, el río Moldava y el Puente de Carlos. Un spot inmejorable. Fotos: David Suárez Fernández.

Es el 700 aniversario de Carlos IV, la ciudad le debe mucho al emperador. Visitaremos el gueto judío. En compañía de Eros, disfrutaré del arte contemporáneo. Y navegaremos por el río Moldava.

Siete de la mañana. He soñado que estaba paseando por el Castillo, mejor no lo cuento que Kafka me puede robar la historia. A pocos pasos del hotel Leonardo, junto al río, dejamos a la izquierda el café Slavia, Kafka era asiduo, y, a nuestra izquierda, el Teatro Nacional. Desde el Puente de la Legión, bajamos a la isla de Strelecky ostrov. El parque es impecable. Los pájaros cantan. Abrazo un árbol. Me encanta este oasis.

Abrazando un árbol de la isla
Abrazando un árbol de la isla Strelecky ostrov.
Relajado, dedicando unos minutos a mi salud física y mental.
Relajado, dedicando unos minutos a mi salud física y mental.
El príncipe perruno de Bohemía.
El cortesano más peludo lleva collar de cristal de Bohemia.

Desayuno en el Café La Crème (Karolíny Svetle, 34), elijo una tarta recién hecha de cerezas y té de menta, que saboreo hasta llegar a la elegante avenida de París. Hoy daremos una vuelta en barco y no tengo sombrero. En el barrio judío, me hago con uno en Tonak (calle Zatecká 14). Elegí una gorra, un modelo típico de la Primera República Checoslovaca y está hecha de papel (660 CZX). Entramos en Preciosa Lighting (calle Jáchymova 2). Los dependientes se enamoran de Eros. Le colocamos un collar de cristal de Bohemia, no es un Habsburgo pero esta joya lo convierte en un cortesano perruno por unos minutos. Más tarde, junto a la Sinagoga Española y a la iglesia del Espíritu Santo, me encuentro con el monumento a Franz Kafka, lo firma el escultor Jaroslav Róna.

Eligiendo sombrero en Tonak.
Eligiendo sombrero en TONAK.

Es una ciudad entre las ciudades, su pasado fue más grande que su presente, pero éste es todavía lo suficientemente importante. Franz Kafka.

Directora
Hana Pelánková, directora de DSC Gallery, la galería de arte contemporáneo más importante del país.

Visito con Eros la exposición de David LaChapelle en DSC Gallery, la mejor galería de arte contemporáneo de la República Checa (calle Dlouha 923/5). En esta provocadora atmósfera conozco a Hana Pelánková, directora de la galería. Me mostró los tesoros ocultos en su despacho. Entre otras, vi obras del renombrado David Cerny. Se acerca la hora de nuestro paseo en barco. Junto al río Moldava, enfrente de la filarmónica, está la escultura del compositor checo Antonín Dvořák, su obra más famosa es “Sinfonía del Nuevo Mundo”. Por curiosidad, me acerco a la taquilla. Esta noche hay un concierto, toca el famoso violinista Pavel Sporcl. Me lo pensaré. Continuamos por la rivera. En una plaza, me fascinó el monumento en memoria de Jan Palach. Suelto a Eros. Corre y se restriega sobre una hierba impecable: ¡está feliz!

Contemplando Praga desde el río Moldava. Eros lleva arnés, chapa y correa de Mascoboutique.
Contemplando Praga desde el río Moldava.

Debajo de uno de los arcos del puente de Carlos, barcos de madera esperan a los que desean ver Praga desde otra perspectiva. Soy uno de ellos. Antes de subir, ofrecen bebidas y dulces típicos. Estamos navegando por el río Moldava. Eros está en la cubierta muy entretenido mirando cisnes y patos. Nos cruzamos además con varias embarcaciones muy pintorescas. El marinero nos lleva por la Venecia de Praga. La terraza de un restaurante elegante y bañada por el sol, con vistas al puente y a la Ciudad Vieja, me asegura una experiencia estupenda. Junto a este, pido desembarcar. El plan es Kampa Park, uno de los mejores restaurantes, dicen que es el preferido de las celebridades. Traen a Eros un bowl con agua. Sobre mi mesa, cerveza iluminada por el sol y una carta dorada con muy buena pinta. Voy a disfrutar.

Navegando por el río Moldava.
Navegando por el río Moldava.

Esta tarde descubriré la Ciudad Nueva, creada por el rey Checo, Carlos IV. No te pierdas el post del próximo jueves.