Parador de Ciudad Rodrigo, punto de partida para descubrir parajes fronterizos

Parador de Ciudad Rodrigo.

Paradores y Royal Canin, aseguran una experiencia inolvidable en Castilla.

Corre aire fresco. En la Dehesa Charra hacen menos grados que en Madrid. Ciudad Rodrigo es pequeña, allí se aloja la historia y todo se puede hacer a pie. Además, es un buen sitio para emprender nuevas aventuras. Como Paradores mantiene la colaboración con Royal Canin, los que viajamos con perro también podemos hospedarnos en el Parador de Ciudad Rodrigo, un hotel de 4 estrellas con encanto. Gracias a esta iniciativa, es posible recorrer España a través de los catorce Paradores dog friendly y disfrutar además de los beneficios que ofrece ser Amigos de Paradores. Tan solo hay que informar a la hora de realizar la reserva y abonar un suplemento por cada noche de estancia con el perro (15 €). En la habitación (las habilitadas son las que están cerca de la recepción y del jardín), encontraremos un kit de bienvenida, gentileza de Royal Canin, compuesto por colchoneta, comedero, una bolsa de alimento, un cartel para la puerta, una revista canina y un vale de descuento para la compra de alimento.

Pasillo interior del Parador.
Pasillo interior del Parador.

Paradores se ocupa de recuperar y mantener el Patrimonio Histórico-Artístico del España. Preservando así espacios naturales y su disfrute. En este caso, el de Ciudad Rodrigo, que mandó construir el rey Enrique II de Castilla en el siglo XIV, pone a nuestro alcance una Castilla muy apreciada por los deportistas y amantes de la naturaleza.

El ruido de las cigüeñas es la banda sonora de este territorio. Desde lo alto del cielo, el águila calzada y el milano real asechan el Campo Charro. Para dar un largo paseo a la sombra, bajar a la Alameda, junto al río Águeda, es un plan estupendo. Evitando las horas de más calor, a primera hora o por la noche, el recorrido por el recinto fortificado y medieval te transportará a la época medieval.

El Parador y, al fondo, el Parque Natural Las Batuecas – Sierra de Francia.
El Parador y, al fondo, el Parque Natural Las Batuecas – Sierra de Francia.

A las afueras de la ciudad, para vivir un poco de aventura, recomiendo visitar el Parque Natural Las Batuecas – Sierra de Francia.  Desde el cielo, el parque lo controlan el buitre negro, el buitre leonado, el águila perdicera, el águila real, el alimoche, el búho real y la cigüeña negra. Si a tu perro le gusta el agua, un baño con él en las pozas de Las Batuecas es una experiencia muy agradable. La Peña de Francia invita al senderismo o para hacer kilómetros en bicicleta, hay tres senderos de gran recorrido (GR 10, GR 182 y GR 183). Años atrás, en compañía de mi madre y hermanos, aquí contemplamos las mejores vistas del paisaje serrano. Más allá, una postal pintoresca es la que verás en el pueblo de la Alberca, está a 40 min del Parador. Para otro día, a 30 min del hotel, sugiero cruzar a Portugal. Adentrarse en las tierras de la Beira portuguesa, un destino poco conocido, y descubrir la fortificación de Almeida resulta: ¡sorprendente! Al regresar, una cita ineludible es la cocina del restaurante del hotel. En los Paradores, la buena mesa está asegurada.