Parador de Cangas de Onís, el mejor plan a los pies de Picos de Europa

Salón del Parador de Cangas de Onís.

Senderismo en las montañas, playas paradisíacas, descenso en canoa, gastronomía para compartir y la comodidad del Parador resulta un plan irresistible para vivir Asturias con tu perro.

Extender las vacaciones con nuestro mejor amigo de cuatro patas es fácil. Antes de volver a la rutina, te propongo este plan en un #ParaísoNatural. En estos días, te aseguro que el perro no pasará calor y podrás estar con él todo el día haciendo planes al aire libre.

Eros aún no estaba pero, en muy buena compañía, durante un puñado de años visité, recorrí y comí Asturias. De las innumerables experiencias, destaco la siguiente secuencia. El spot es una roca, que utilicé como mesa. Con todo el tiempo del mundo, contemplo los Picos de Europa mientras saboreo un queso de cabra con pan de pueblo y un tinto de la bodega Dominio del Urogallo. Las montañas se reflejan en el lago. Las vacas ponen música al espectáculo con sus cencerros, ya no se oye por aquí el canto del Urogallo. Sí, sí, sí, esto es vida. Por un segundo, cerré los ojos y memoricé este cuadro.

A la derecha, contemplando el Parque Nacional de los Picos de Europa.
A la derecha, contemplando el Parque Nacional de los Picos de Europa.

Para vivir algo parecido o mejor aún y con tu perro, el Parador de Cangas de Onís es el hotel perfecto (A a partir de 155/170 €; desayuno 18 € p/p; extra de 15 € por perro y noche). Está en un sitio privilegiado, a orillas del río Sella y a los pies de los Picos de Europa. Ocupa el antiguo Monasterio de San Pedro de Villanueva. Como suelo recalcar, la gastronomía en los Paradores es espectacular y esta rinde un homenaje a Asturias, con ecos de la cocina monástica, utiliza insumos de calidad y de la zona. Como te imaginarás, las vistas desde las habitaciones son magníficas. Para los que viajamos con perro, tienen reservadas habitaciones con terraza y acceso directo al jardín: ¡un lujo!

Entorno.
El Parador de Cangas de Onís y su entorno.

La aventura está a la puerta del Parador. Al pasar por un pequeño puente, a tan solo 2 km, te encontrarás en Cangas de Onís. Desde aquí, podrás subir hasta el Parque Natural de Los Picos de Europa, al Santuario y a los lagos de Covadonga. Al hospedarte en el Parador, tendrás tiempo para estar allí a primera hora y así evitar a los autobuses repletos de otros turistas y estudiantes. También tienes cerca Cabrales, este pueblo hace uno de los quesos más ricos del mundo. Hasta aquí, los planes de montaña.

Más o menos a una hora del Parador, encontrarás playas paradisíacas como la de Torimbia en Llanes y de la Vega en Ribadesella (son nudistas y, por fortuna, el nivel de acceso no lo pone fácil). Continua por la carretera del cantábrico hasta Lastres. El pueblo es pintoresco, está agarrado a la colina y mira al mar. Su mercado tradicional es irresistible.

Playa de Torimbia (Llanes), es nudista y dog friendly. El acceso no es sencillo.
Playa de Torimbia (Llanes), es nudista y dog friendly. El acceso no es sencillo.

He soñado más de una vez con vivir en las montañas de Asturias, solo me falta ir en canoa por sus ríos. El multitudinario descenso del Sella nunca me atrajo. Si quieres más aventura, huyendo de la masificación, te recomiendo la empresa Panes Aventura. David Suárez, nuestro fotógrafo, estuvo con ellos hace unos días. A una hora desde el Parador, está Andrés de la Torre con sus canoas y conocimiento para compartir. Él te llevará por el río Deba y el Cares, ambos tienen aguas puras. El río Cares es el más atractivo, estrecho y ofrece 9 km de travesía. La riqueza de su fauna es muy singular, podrás ver: lamprea de arrollo, trucha, reo, salmón y nutrias (a partir de 20 € con guía y pícnic; precios especiales para grupos; guía exclusivo 150 €, 2 h 30 m apróx. y un pícnic estupendo).

Como puedes comprobar, este rincón del paraíso merece ser disfrutado más que un puñado de años. Ahora que está Eros, parece que tengo otro motivo para regresar.