Próximo destino, Argentina

En la consulta de Sofía, la veterinaria de Eros. Fotos: David Suárez Fernández.

Después de hacer más de 50 viajes por Europa con Eros, ahora nos vamos al Cono Sur del Planeta para fomentar también allí #NoAlAbandono de los perros.

Antes de realizar cualquier viaje, contacto con la veterinaria de Eros. Ellos me indican qué medidas debo tener en cuenta para el destino. Hasta ahora todo ha resultado sencillo. Por primera vez, como viajamos a América del Sur, el protocolo a seguir ha sido otro.

Con Sofía, la veterinaria de Eros.
Con Sofía, la veterinaria de Eros.

Diez días antes del vuelo, Sofía Cumella, su veterinaria, le hizo una exploración general. Vio que no tiene fiebre, la ocultación está bien, tiene buen color de mucosas, buen aspecto del pelo y tiene al día las desparasitaciones externas e internas. Por lo tanto, Sofía certificó que Eros está: ¡perfecto! Acto seguido, me entregó su certificado veterinario de salud y las pastillas Adaptil (45 €). Como este viaje será más largo de lo habitual, le pedí recomendaciones acerca de la dieta para antes y durante el trayecto. Asimismo, la doctora me recetó unas pastillas para que Eros viva el proceso lo más relajado posible. Él se enfrentará a una nueva experiencia y haré todo lo que este en mis manos para que sufra lo menos posible. Desde hace dos días, está tomando media pastilla de Adaptil, como alternativa está Calmex. Ambos tienen feromonas, al igual que sucede en la relación entre una madre y sus cachorros, las feromonas de esta aportan seguridad y tranquilidad. Antes de embarcar tomará otra media pastilla de Adaptil y, la última, una vez estemos instalados en mi casa de Buenos Aires.

 

En cuanto a la dieta, como mañana es el día del viaje, desayunará como de costumbre. En cuanto a la cena, normalmente se la doy a las 20:00 pero, esta vez, como el vuelo es de 12 horas y la duración total del viaje es de más o menos 18 horas, demoraré en dársela. Pensando en su comodidad, tengo que dosificarle las dosis de agua y comida para que aguante todo lo posible. De todos modos, como es mi hijo no humano, lo conozco muy bien, sé que no hará sus necesidades durante el viaje. Cuando volemos a velocidad crucero, comerá mejor o al menos más sano que en Business Class. Le serviré, en cuchara de té y cada dos horas, raciones de estos dos platos: “Beef Supper” y “Chicken Supper”, ambos llevan zanahorias y guisantes. Las recetas son húmedas, orgánicas y su artífice es la británica Lily´s Kitchen.

Después de la última visita a la clínica, ese mismo día, con cita previa y dejando a Eros en el Hotel Orfila, donde estábamos hospedados, acudí al Ministerio de Agricultura (García de Paredes, 65, +34 91 272 91 37/92 69). Presenté fotocopias de nuestro billete, de la cartilla o pasaporte y del certificado veterinario de salud. En pocos minutos, una funcionaria certificó la validez del pasaporte de Eros y emitió un documento de exportación del Reino de España. Este último documento es gratuito.

Es importante tener muy presente que, la validez de estos documentos es de diez días, no se pueden emitir antes. Por otro lado, como mi intención es regresar a España, también le tomaron a Eros una muestra de sangre para realizar la prueba de valoración de anticuerpos de la rabia (109 €). Este estudio demoró menos de 15 días, con el podré entrar en España sin problemas, tener en cuenta que en Argentina aún no se ha erradicado esta enfermedad. Eso sí, siempre y cuando siga respetando las fechas de vacunación de la rabia, no puedo pasarme pero si dárselas antes de la fecha establecida en el calendario de vencimientos.


Estamos en la cuenta atrás. Estos dos días previos al vuelo, lo pasaremos en grande. Pasearemos, jugaremos con sus juguetes preferidos, correrá por el bosque detrás de una piña, se verá con sus mejores amigos y dormirá entre algodones. Unas horas antes de irnos al aeropuerto, lo bañaré y le pondré su desodorante de Santa María Novella. Tengo preparado su traspontín con, dos almohadas en su interior, una manta, agua (100 ml), toallitas higiénicas, bolsas, toalla, juguetes, premios de Lily´s Kitchen y laminas de espirulina.

Como comprobarás, hasta aquí, todo ha sido muy sencillo. De esta nueva aventura, me preocupa la comodidad de Eros durante el vuelo en cabina y nuestra llegada al Aeropuerto de Ezeiza, hace días que estoy durmiendo fatal. Como en todos los aeropuertos de Europa, confío en que también será muy bien recibido allí y que podremos salir pronto del aeropuerto para que haga sus necesidades. Ya te contaré la experiencia más adelante. Confío en que todo irá como espero: ¡perfecto!