Relais & Chateaux Hotel Orfila, intimidad absoluta, cap. 3

Desayunando con mi amiga María Eugenia Mariam (Taschen) en nuestra Deluxe Suite del Relais & Chateaux Hotel Orfila.

Me despido de Madrid dándome algunos caprichos en uno de mis barrios favoritos.

Saliendo a pasear.
Eros espera pacientemente a que termine con el móvil, está acostumbrado.

Llueve. En la recepción, me ofrecen un paraguas verde. Paseamos por el barrio de Justicia. Eros hizo sus cosas rápido y, tirando como un perro de trineo, me llevó de vuelta al Orfila. Después de secarlo y limpiarlo, me ducho. Dedico 7 minutos a mi ritual con Zelens y Biotherm Homme. La colonia ‘Impatiente’ de La Manufacture me viste con menta, caléndula, pomelo, bergamota, mandarina y vetiver. Mis poros absorben este banquete delicioso. Me pongo la bata. Llaman a la puerta. Es la doncella, cambia las toallas, repone el agua mineral, me deja unos premios para Eros, crema relajante para mis pies, cerró las cortinas y abrió mi cama. Viviría en un hotel como este, me siento mejor que en casa.

Stephanotis de S.M. Novella (Firenze), el aceite esencial con el que perfumé nuestra estancia.
Stephanotis de S.M. Novella (Firenze), el aceite esencial con el que perfumé nuestra estancia.
Guardando mis gafas Boss en el secretaire.
Guardando mis gafas Boss en el secretaire.

Bajo a cenar. En el Restaurante Jardín Orfila me espera la carta del chef Mario Sandoval, 2 Estrellas Michelín y 3 Soles Repsol. La camarera es seguidora nuestra y recientemente adoptó una perra, está feliz. La cena fue magnífica. Mozart está en la suite. Antes de dormirme, leo ‘París no se acaba nunca’ de Enrique Vila-Matas. El autor está obsesionado con Hemingway, está convencido de que se parece a él.

Me encanta leer en la cama, ahora leo 'París no se acaba nunca' de Enrique Vila-Matas (Ed. Debolsillo).
Me encanta leer en la cama, ahora leo ‘París no se acaba nunca’ de Enrique Vila-Matas (Ed. Debolsillo).

10:00. Con el desayuno, llegó mi amiga María Eugenia Mariam, directora de comunicación y RRPP de Taschen España y Latinoamérica. Los libros de esta gran editorial me fascinan. Me nombró nuevo embajador para Argentina. Brindamos con champagne. Mientras la escucho, sumerjo un churro en el chocolate caliente: ¡está buenísimo! Eros aprovechó mi despiste y se hizo con algo de salmón ahumado, lo regañé.

Desayuno castizo.
Desayuno castizo.

Acompañamos a María Eugenia y nos vamos a pasear por la Plaza de la Villa de París. Cuántas veces he paseado por aquí. Antes trabajaba en la calle Génova y soñaba con volver a tener un perro algún día. Miro a Eros y a este entorno castizo, no puedo ser más feliz. Madrid es mi ciudad favorita. Pensando en Europa, me voy a BoMonde. Esta perfumería tiene un tesoro de perfumes de autor irresistible.

Pareja dog friendly en la Plaza Villa París.
Pareja dog friendly en la Plaza de la Villa de París.
Plaza Villa París, una plaza seca que me encanta.
Estatua de Fernando VI y el Tribunal Supremo en la Plaza de la Villa de París, una plaza seca que me encanta.

El perfume vive en el tiempo; tiene su juventud, su madurez y su vejez. Patrick Süskind.

Filippo
Filippo Barbero, propietario de BoMonde.
Eros es el primero que disfruta cuando entramos en un perfumería.
Eros es el primero que disfruta cuando entramos en un perfumería.

Me recibe Filippo Barbero, su artífice (BoMonde; calle Campoamor, 10; +34 91 1429863; Bomonde.es). Los perfumes me emocionan, son muchas las sensaciones que generan y, a mí, me llevan de viaje. Filippo es el cicerone perfecto para descubrir nuevas experiencias. Una vela encendida de Cire Trvdon, casa que fue proveedora de la corte de Louis XIV. Sus especias me recuerdan el espíritu de la Navidad y la lujuria de una noche de amor, esta lleva su recipiente de vidrio revestido con pan de oro. De Versalles, como si escuchara el ‘Molto adagio’ de Ludwig van Beethoven, nos vamos a París con La Manufacture. La casa parisina ha sabido reinterpretar las colonias, el gran clásico, manteniendo su estructura. Huele a cashmere, a invierno. En toda sus gamas, la concentración es elevada, casi como el agua de perfume. También están los perfumes de Frapin, son elegancia y seducción, inolvidables. Entro a los templos de la antigüedad al abrir los frascos de ‘Galaad’ y ‘Akkad’, ambos de Lubin. Lorenzo Villorezi es el perfumista por excelencia, con ‘Uomo’ me imagino paseando con Eros por la Toscana, todas su creaciones son obras maestras.

Momento con La Manufacture.
Momento con La Manufacture.

Continuaré este jueves.