Afortunados, capítulo 2

Bella voló, de Buenos Aires a Nueva York, en la cabina de Primera Clase de un Boing 777 200 de American Airlines. Foto: American Airlines.

Al principio, me alegró mucho que hubieran adoptado a Bella y luego me angustié. Volar con un perro en cabina desde Buenos Aires a Estados Unidos con American Airlines no está permitido. Además, Bella supera el peso permitido con transportín incluido (48x33x23 cm). Solo es viable para aquellos que tengan una identificación o un documento que acredite que el perro es de apoyo emocional o de servicio. En ese caso, no hay que pagar ningún cargo adicional (para más datos, haz clic aquí). Esto lo acredita el carnet Emotional Support Dog o Sevrvice Dog, que es valido para las aerolíneas norteamericanas, otras, como Iberia y Aero México, hacen excepciones. Por fortuna, John y Brad volaban en American Airlines (conoce toda la información para volar con tu perro en esta aerolínea haciendo clic aquí).

Primera Clase de American Airlines.
Primera Clase de American Airlines.

Faltaban solo 48hs para el vuelo, lo justo para avisar a la oficina de reservas. Les recomendé que pidieran urgentemente una cita con un psiquiatra o psicólogo. El gesto de humanidad hacia Bella les desestabilizó emocionalmente. Ambos estaban pasando por un cuadro de ansiedad. No podían permitir que su hija no humana, que venía del paraíso y no estaba debidamente preparada para estar encerrada en un tranportín, hiciera un viaje tan largo en la bodega de un avión. La cita se las consiguió un buen amigo. El alivio llegó el mismo día del vuelo, cuando el doctor hizo su diagnóstico y les extendió un certificado de salud mental. Se entiende que ellos estaban de paso y que necesitaban ayuda por una buena causa. Normalmente, este certificado debe ser extendido por el terapeuta con el que uno es tratado normalmente, su vigencia es de un año. Dicho documento alega que el paciente necesita de su perra de terapia o de apoyo emocional y que no puede separarse de ella. Igualmente, el mismo debe ser acompañado del formulario de American Airlines (puedes descargarlo haciendo clic aquí).

Identificación de
Identificación de perro de apoyo emocional.

Como algo adicional, si tu perro es de terapia y tienes residencia en Estados Unidos, puedes obtener vía on-line el carnet de Emotional Support Dog (179€). Volviendo a nuestros viajeros, en el aeropuerto de Ezeiza, John y Brad se presentaron 4 horas antes con su hija no humana en el mostrador de First Class. No puedo dejar de informar que también tuvieron que hacerse con un certificado de salud de la perra. Este documento lo emite el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa; precio 500 pesos/30€). Aún así, en el aeropuerto el trámite no fue fácil. Tras ganarle a la incompetencia, consiguieron hacerse con la tarjeta de embarque para Bella. En el Boeing 777-200 de AA, instalaron a Bella en el amplio asiento, de uno de sus padres, sobre almohadas y manta facilitadas por la tripulación. Al despegar, John y Brad nos enviaron la foto que ves. Con la lengua afuera y la respiración acelerada por los nervios, lograron relajarla con las flores. Diana y yo nos alegramos muchísimo al conocer la noticia y por haberla ayudado. Era medianoche. Salimos a festejarlo dando un paseo con nuestros perros bajo las estrellas.

Bella
Bella en la cabina de Primera Clase de American Airlines.

Como habrás podido comprobar, la experiencia de ser viajero frecuente (AAdvantage), volar en Primera Clase y tener a favor a los argentinos, que son muy afables, una perra abandonada de Laguna Garzón ahora tiene un hogar. Mi amiga y yo le deseamos a Bella que sea muy feliz en Manhattan con su nueva familia. En honor a ella y a todos los que hicieron posible este sueño, dediqué ambos post.

Este relato está basado en hechos reales. Para preservar la identidad de los héroes y su peluda, los nombres utilizados son ficticios.

Por último, esta nueva experiencia dog friendly traveler me ha dado pie a querer compartir todas aquellas historias que conozca de primera mano. Creo que además de las que vivo con Eros, estas también servirán de gran ayuda para fomentar #NoAlAbandono de los perros y para todo aquel que necesite organizar su viaje. Deseo, con todo mi corazón, que otros perros sean tan afortunados como Bella.