Pasta dental para tu perro

Pasta dental de Petosan, la que utiliza Eros.

La higiene bucal es salud. Yo por lo menos, realizo una buena higiene bucal después de cada comida —seguro que estaré perjudicando mi esmalte pero no puedo evitarlo—. A los niños, si no tienen una niñera encima, hay que estar recordándoselo hasta que aprenden. Aunque hay adultos que no han adquirido el hábito, el perro depende de nosotros y mantener su boca sana es también muy importante —los restos de comida pasan a ser bacterias que se descomponen y, entre otras molestias, generan placa bacteriana—.

Por lo tanto, previene la placa bacteriana y la formación de cálculo dental utilizando una dentífrico específico para perros, el nuestro suele contener flúor y este les hace daño en el aparato digestivo. Es sencillo, hay que poner pasta dental en el cepillo, venden específicos para ellos, y cepillarles suavemente. Al finalizar, no es necesario enjuagar con agua. Yo utilizo Petosan y, como me a veces me olvido, lo alterno con huesos y zanahoria cruda.

En nuestra suite del hotel Ritz Mandarin Oriental (Madrid), cuidando la salud bucal de Eros con un premio para morder. Foto: David Suárez Fernández.

Recuerda que todos generamos sarro y que para quitárselo a ellos hay que ir al veterinario con ultrasonido; la anestesia general siempre es un riesgo aunque hoy están muy bien elaboradas y son seguras. La intervención dura en total una hora y ronda los 150 €. Como verás, la prevención es lo más acertado. Para el mal aliento, recomiendo también elegir una comida saludable y un spray especial para ellos (lo crea Hunter).

Eros me da besos en el Ritz Mandarin Oriental  (Madrid). Foto: David Suárez Fernández.

Como los besos con nuestros hijos no humanos no pueden faltar, además de la desparasitación interna, la salud bucal es un detalle que no hay que descuidar.