Disfruta de Buenos Aires con la mejor compañía

Portada de la guía.

Buenos Aires Guau es la guía perruna más bonita que he visto en el mundo. Está hecha con amor y pasión, en definitiva, con buen gusto. No le puede faltar a nadie que viva o visite la capital de Argentina con su perro. Es obra de Isabel de Estrada (reconocida periodista de decoración internacional y defensora de los perros desde Zorba, su fundación). De Estrada es de esas personas humanas que dejan huella en tu vida —me iría con ella, rodeados por nuestros respectivos hijos no humanos, a fomentar #NoAlAbandono por el mundo entero—.

En esta nueva andadura editorial, a Isabel la acompañaron Melina Zukernik (socióloga al frente de Perro Real, su fundación), su hermana Clara de Estrada (fotógrafa) y Marina di Campello (ilustradora). Juntas, y apoyadas por Ediciones Larivière, han creado esta inédita guía para disfrutar el lado dog friendly de Buenos Aires (17,20 €; Lariviereweb.com.ar y en Faunaquerida.com). En sus 90 páginas, con fotografías, ilustraciones y textos, encontrarás 41 lugares dog friendly donde podrás acceder con tu hijo no humano; todos son sitios con encanto. Destaco el patio del Café Evita, un oasis en medio de la bulliciosa ciudad; está en el barrio de Palermo. Tendrás que hacerte con la guía para conocer más detalles. En esas direcciones, tan solicitadas, te esperan empanadas, choripan, alfajores y panqueques de dulce de leche entre otras recetas típicas; el Malbec no puede faltar.

Esta publicación ha sido ideada con fines benéficos (parte de lo recaudado es destinado a la Fundación Zorba). Además, su objetivo es colaborar en la transformación de la ciudad en un espacio más amigable para disfrutar con nuestro fiel compañero. Conociendo Buenos Aires, hablamos de un reto con mayúsculas. Para Isabel y sus amigas, esta no ha sido una tarea fácil. Eros y yo pasamos allí seis meses y, por el barrio de Recoleta, donde vivíamos, fue imposible acceder a ningún sitio; solo nos dejaron estar en las terrazas y, aunque parezca mentira, no en todas está permitido. En cuanto a la normativa vigente, me alegró comprobar que la Ciudad de Buenos Aires se está esforzando y quiere evolucionar. No me cabe duda de que, esta guía y sus artífices están aportando para el cambio.