Siempre Fiel, la protectora que apoyo

Fotos: Christian Oliva-Vélez

En un lugar de Salamanca, un economista y varios voluntarios protegen a perros abandonados. Me acerqué a ellos, los estoy conociendo, y ahora soy el nuevo padrino de Siempre Fiel. Te presento a esta humilde protectora, 100% transparente y donde el sacrificio cero es una realidad.

León, el Casanova del lugar.

Siempre que puedo, visito protectoras y refugios. Hablo con sus responsables, investigo y saco mis propias conclusiones. El móvil de Siempre Fiel recibe (+34 6060 543 844), de media, quince llamadas al día por avisos de abandonos —en Salamanca, hubo 550 abandonos de perros y gatos en 2014—. Esta situación despertó mi interés. Como los seres indefensos y abandonados me parten el corazón, me reuní con Juan Manuel Mesonero, el fundador de Siempre Fiel (fundada el 11/11/2011), y le ofrecí mi ayuda. El señor estudió económicas, fue profesor mercantil, trabajó en una naviera y se dedicó a la construcción. Ahora te cuento cómo se creó la ONG. Su hija y amigos eran socios de una protectora y, como no había claridad económica, ella le rogó a su padre que le montará una. Literal. Este gesto de generosidad desinteresada se llama Siempre Fiel (siemprefiel.es). Y, sin poder evitarlo, él se fue involucrando cada vez más y ahora es el presidente y el chico de los recados, afirma Mesonero. La protectora solo ha podido mantenerse gracias a su aporte económico y a la ayuda inestimable de los voluntarios. Ahora, gracias a sus 21 socios y a los 52 que participan en Teaming, la situación está mejorando un poco (únete tú también ahora haciéndote socio o donando —Caja Rural de Salamanca, IBAN: ES03 3016 0114 1221 4382 8727— o bien mediante una micro donación de 1 € mensual aquí). Toma nota y coméntaselo a tus amigos, el 13 de agosto podrás correr o caminar para ayudarlos en el evento deportivo “Leguas Charras”, se celebra de noche y en Ledesma (Salamanca; inscríbete aquí).

Hace falta más dinero y un nuevo espacio. Juan Manuel Mesonero, presidente de Siempre Fiel

Al fondo, las casetas donde duermen.
Belleza y amor al otro lado de la puerta.

Vivo en un patio de tierra, mi casa es una jaula. Hay otros perros. Ya me conozco todos los olores, son escasos; me aburro muchísimo. Hace calor. Estoy muy triste, no entiendo que hago aquí si antes tenía un hogar. Armamos un escándalo cada vez que vienen los humanos. Algo parecido debe pensar alguno de los perros que voy a conocer con Rocío Arcaya (profesora de primaria, trabaja de animadora, es la vice-presidenta de Siempre Fiel y lo hace de forma voluntaria). Unos jóvenes abren las puertas a un grupo de perros. Se acerca Alice, una galga divina, me huele pero no me deja acariciarla. Rocío, su directora, me comenta que, si soltaran a todos juntos, se matarían. El encierro y el alambrado que los separan generan agresividad. Duermen gran parte del día y solo salen dos veces, por pocos minutos. Tienen mucha ansiedad. Localizo dos grifos, en verano el agua sale caliente y en invierno se hiela. Para resolverlo, ahora congelan agua en botellas y luego la mezclan con la otra. Se oyen tiros. Los perros se ponen nerviosos. Detrás del reciento amurallado hay un campo de cultivo y, según la ley, los disparos para ahuyentar a los pájaros están permitidos. Muchos de los seres sintientes, que residen aquí temporalmente, están traumados.

La cara de la ternura, de las ganas de jugar, de correr, de hacer nuevos amigos, de dar amor.

Es una pasada ver como aquí algunos se odian y en el momento que salen por la puerta, al campo, todo cambia. Al aire libre, sin estar encerrados y separados por una valla, ellos pueden estar juntos perfectamente. Es una pena. Rocío Arcaya, vice presienta de Siempre Fiel

Rocio, la vice-presidenta, con una perra recién llegada.

Los casos de injusticia que vive nuestro fiel amigo, por culpa de algunos irresponsables en España, son todos muy dramáticos. Siempre Fiel da cuenta de todos sus perros en Facebook; están esperando un hogar, a ser respetados y apreciados como uno más de la familia; no serán entregados para ser guardianes ni nada semejante. Resulta algo tranquilizador saber que existe esta ONG; muestra la cara más bonita del hombre. Su corazón es grande y, dentro de mis posibilidades, yo la ayudaré a crecer; se lo merece y mucho.

Para cuidarlos a todos, los voluntarios hacen catorce turnos a la semana; eso implica dos o tres horas para sacarlos a pasear y limpiar. El perfil de los voluntarios que predomina es el de enfermeras, estudiantes de Medicina, Veterinaria y Bellas Artes.

Una de las voluntarias regalando premios.

En la oficina, diminuta, veo algunos donativos; como los 1.000 kg de Active Dog (complemento multivitamínico); si otra asociación los necesitara, ellos son de compartir. Me preocupó saber que, donde viven los perros se cuelan culebras y ratones; los excrementos caen en el agua y esto ha ocasionado diarreas. Para protegerlos de los parásitos internos y externos, utilizan pipetas, collares y pastillas. Y no faltan las vacunas de la rabia y Canigen 7 (contra el moquillo, hepatitis infecciosa, parvovirosis, parainfluenza y leptospirosis caninas). Además, los perros y perras que llegan son esterilizados. A diferencia de otras protectoras —donde aquellos que no son adoptados, después de quince días, son asesinados—, su protocolo no contempla deshacerse del perro. Por esta otra característica, tan importante, elegí ayudar a la Asociación Protectora de Animales Siempre Fiel.

Luciendo bonito collar, esta perra vive un momento de máxima felicidad, agua fresca, pelota y humanos dándole mimos.

En relación a los gastos, la protectora compra dieciséis sacos de pienso al mes (150 €) y, aparte, se hacen cargo de la comida de los que están en casas de acogida (total, 300 kg). El gasto veterinario es el más elevado. Sus veterinarios de confianza son el equipo de la Clínica Veterinaria Picasso. En la asociación cuentan con dos espacios cedidos, por amigos de Juan, y necesitan tener un lugar propio; en cuanto puedan, emprenderán una campaña de crowfunding.

Querido lector o querida lectora, espero no haberte entristecido, al menos no tanto como me siento yo que he conocido de cerca la situación. En cualquier caso, no podemos permanecer impasibles, por lo tanto, por favor: ¡ayuda a Siempre Fiel!

La reina mastin, guapísima y dulce como ninguna.