Hotel Krafft, la residencia más trendy para vivir Basilea

Elección 3 estrellas, de diseño y con múltiples facilidades gratuitas, en una ciudad con planes cool para hacerlos en bicicleta y muchos con tu mejor amigo.

De la ciudad de la cultura sin límites me cautivó el Hotel Krafft, está al otro lado del Grand Hotel Les Trois Rois Basel, el mejor hotel de la ciudad, su ubicación es magnífica. Al igual que este último, forma parte de los Hoteles Históricos de Suiza (Krafftbasel.com; Rheingasse, 12; 60 habitaciones; IND con desayuno con vistas a la ciudad, desde 114€, y AD en habitación DB desde 189 € con vistas a la ciudad y hasta 456€ con vistas al Rin). La propiedad pertenece a la Fundación Edith Maryon, su labor social es muy interesante, y está gestionada por Krafft Gruppe (tiene tres hoteles de diseño en Suiza).

Me encanta la tipografía, en sintonía con Basel Tourismus. Foto: Mark Niedermann

Hermann Hesse (1877–1962) escribió en el Krafft parte de “El Lobo Estepario”; lo terminó en la habitación 401, Krafft se inauguró en el año 1873. Ahora tiene un estilo moderno que sigue atrayendo a los que aman y adoran la belleza. La casa se eleva elegante, de gris, junto al río Rin y donde está el alma de Basilea, en el barrio de Kleinbasler Rheinufer; en el corazón de Basilea, hay también varios restaurantes, cafés y tiendas. Las habitaciones acogedoras, muy luminosas, espaciosas y están ambientadas con muebles de Vitra, algunas tienen balcón. No cobran ningún extra por hospedarse con nuestro hijo no humano. Estas características son solo parte de todo lo que ofrece este boutique hotel de 3 estrellas superior. En cada piso hay una estantería que ofrece el servicio honesty bar con agua, frutas, chocolate, libros y juegos de mesa (como ser honesto es lo correcto, hay que apuntar lo que cada uno coge y poner el número de habitación). Portátiles, impresoras y Wi-Fi de uso gratuito y los amanities son de la francesa L’Occitane. 

Habitación doble con vistas al Rin. Foto: Mark Niedermann

Basel es la ciudad ideal para los amantes del arte. Están exponiendo, Paul Cézanne (hasta el 23 de septiembre; Kunstmuseum) y el aclamado ilustrador Christoph Niemann, un genio de la metáfora, sus ideas son brillantes (hasta el 29 de octubre; Cartoonmuseum.ch). En cuanto a la gastronomía, el Restaurante Krafft Basel tiene un terraza estupenda que da al Rin, desde allí se contempla el casco antiguo. Al frente está el chef Hubert Mayer y su cocina es de estación. Krafft ofrece también un salón interior minimalista. Cruzando la calle, el hotel tiene el bar Consum, una institución en Basilea; atesora 300 referencias de vinos, quesos curados y charcutería artesanal.

Hubert Mayer, chef del hotel Krafft. Foto: Basil Stücheli
Salón interior del Restaurante Krafft Basel.

Lo blando es más fuerte que lo duro; el agua es más fuerte que la roca, el amor es más fuerte que la violencia. Hermann Hesse

La terraza en verano; a la derecha, el casco antiguo de Basilea.
Carlino en la cesta de Brompton.

Pasear con el perro por Basilea promete ser una experiencia estupenda, se puede cruzar por el puente Mittlere Brücke y llegar en 10 minutos a la catedral. Para marcar territorio, a lo largo de la ribera, no faltan los castaños y, a 23 minutos a pie, en el parque Horburgpark los perros pueden ir sin correa. Para la práctica del senderismo, nada mejor que acercarse hasta el distrito de Riehen (el municipio suizo con mayor calidad de vida), está a las puertas de Basilea y en la frontera con la Selva Negra; allí se puede fotografiar una panorámica estupenda del valle del Rin y, de paso, encontrarse con la voz interior de cada uno. Subrayo además que, Suiza es dog friendly, y si el perro sabe comportarse, él será bienvenido en todos lados. Para más detalles, consulta la oficina de turismo de Basilea (basel.com).

Bolsa Wickelfisch. Foto: Basel.com.

Krafft ofrece tantas cosas que, me cuesta terminar esta noticia. Me quedé sorprendido cuando descubrí que, el hotel dirigido por Franz-Xaver Leonhardt brinda una experiencia única fomentando el cuidado del medio ambiente y la vida sana de sus huéspedes verás que está a la vanguardia en cuanto a facilidades para los huéspedes. A disposición de los mismos, y de forma gratuita (complimentary), cuentan con las bicicletas de la marca Brompton (Made in London); son totalmente portátiles y se puede llevar al perro en la cesta. Aún hay más, en el check-in, entregan una tarjeta para poder utilizar los medios de transporte públicos. Por último, los aventureros pueden mirar la ciudad desde el agua lanzándose al Rin. Para esta aventura, el hotel facilita la bolsa Wickelfische; un famoso invento para guardar las pertenencias y mantenerlas secas.

Viajar en transporte público con la bicicleta del hotel resulta sencillo. Foto: Brompton.