Tweezerman: ayuda a tener las manos impecables

Tweezerman viene conmigo de viaje. Juego con perros, hago senderismo y tomo el té. Tener las manos impecables es un indispensable que logro en 6 minutos. Comparto mis 6 pasos.

Una vez por semana, cojo mis Tweezerman (tweezerman.es). Adoro a los animales y me gusta estar en contacto con la naturaleza. Llegar embarrado y con las manos oliendo a todos los perros con los que he jugado: ¡me encanta! Después, disfruto cuidándome en el baño de casa o habitación del hotel. En seis minutos tengo mis manos perfectas. No necesito recurrir a un profesional, lo hice varias veces desde que tengo 20 años y no he notado ninguna diferencia.

Con uno de los extremos de la lima de Tweezerman, empujo las cutículas hacia dentro. Si están duras, meto las manos en un bol con agua templada por un par de minutos. Con el cúter, corto las uñas (solo el borde libre). Doy la vuelta a mi Tweezerman, al instrumento multiusos Gear (14,95 €), y limo. A continuación, exfolio e hidrato. Para no armar lío, en el lavamanos, cojo un puñado de azúcar. Luego, me pongo una cucharada de crema hidratante untuosa. Con el azúcar y la crema realizo un masaje bien fuerte —así me gusta a mí—. Dos minutos después, abro el grifo y, con agua caliente, retiro el exfoliante. Seco e hidrato con una hidratante ligera (de manteca de karité o Neutrogena). En cuanto al esmalte que proponen las manicuras, el brillo, no es para mí.

Me miro las manos, las acaricio: ¡qué gusto! Cojo el perfume elegido para el día y pulverizo mis muñecas. Espero que este consejo te ayude a tener las manos siempre listas para acariciar a tu animal no humano, saludar o apoyarlas sobre la mesa con seguridad.

Texto y fotos: Christian Oliva-Vélez