Casa de acogida, una gran ayuda para los más desfavorecidos

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Verónica Zahrelban y Manuela, una perra maravillosa que busca un hogar.

Descubre en viajEros la experiencia de una persona humana que ofrece tránsito a perros.

Ser casa de acogida es algo que podríamos hacer todos. Los seres sintientes que han sufrido maltrato y abandono son los más desfavorecidos de la sociedad. Las organizaciones que los rescatan suelen estar desbordadas. Las mismas existen por culpa de la irresponsabilidad cometida para gente desalmada. Para más inri, aunque se trata de una problemática social, ningún gobierno subvenciona refugios ni a ciudadanos que abren las puertas de sus casas al mejor amigo del hombre y a sus semejantes.

Para compartir la experiencia de ser casa de acogida invité a Verónica Zahrelban a viajEros, mi canal de podcast. Haz clic aquí ahora para escuchar este nuevo episodio. Es muy importante el gesto que tiene Verónica. Además de brindar seguridad y amor a un perro, se está haciendo cargo de una situación injusta y muy triste causada por otros. Lo hace porque está sensibilizada con el abandono.

Cada año son abandonados millones de perros y gatos en todo el mundo. Por ejemplo, según la fundación Affinity, en España fueron más de 138.000 en el 2018. Ellos nunca lo harían. Debe ser desgarrador no tener un hogar, no volver a ver a la familia. Mientras se les consigue un hogar para siempre, estarán más a gusto con personas como Verónica, que durmiendo en un chenil de una protectora. Mira en la foto la felicidad de Manuela, una perra maravillosa que se merece la mejor familia del mundo. Ella colabora en Buenos Aires con Soplo de Vida y Perros de Montecastro. 

No te demoro más, escucha y comparte este nuevo episodio de viajEros, esta también es una forma (poderosa) de ayudar.


Texto y foto: Christian Oliva-Vélez