Mimo a Eros con Dug and Bitch, tested on humans

Dug and Bitch Instante del tratamiento que realicé a Eros con los productos naturales de la firma DUG AND BITCH. Fotos: Christian Oliva-Vélez.

Dug and Bitch viene desde Escocia, brinda el poder de la naturaleza para mantener a nuestros hijos no humanos bien guapos. Toma nota.

Acabo de leer la siguiente afirmación del Dr. Wayne Dyer “Todos somos animales, y si necesitásemos pruebas de ello bastaría que observáramos que todos realizamos actos animales básicos todos los días. Cazamos, dormimos, copulamos, olemos, luchamos, nos aseamos, hacemos nidos, defecamos y orinamos, corremos, lamemos, chupamos, buscamos lugares sombreados cuando hace calor. Hacemos prácticamente, en realidad, todo lo que hacen todos los animales.”. 

Obviamente, algunas cosas las hacemos de forma diferente, una de ellas es recurrir a tratamientos para cuidarnos. Con Eros compartimos un estilo de vida saludable, viajamos algo y nos hospedamos en sitios maravillosos para fomentar #NoAlAbandono y lo cuidado tanto como puedo. Él está sano, protegido contra parásitos internos y externos, limpio y perfumado. Y en un Relais & Châteaux, sabe comportarse con propiedad; no hay más que ver este retrato en el Orfila.

Disfrutando de nuestro encuentro con Dug and Bitch en el Hotel Orfila.
Dud and Bitch
Con Eros, de izquierda a derecha, Roger Coronel y Neilian Robson.

Como dije recientemente en la Cadena Cope, soy el valet de Eros. Por ello, siempre estoy atento a las novedades y las comparto contigo para que puedas mimar también a tú hijo no humano. Por ello, convoqué en el Orfila a Neilian Robson y Roger Coronel, la pareja artífice de Dug and Bitch; dug (perro en escocés) y bitch (perra en inglés, aunque dicho fuera de contexto, es un insulto muy fuerte). Me atrae esta marca hipster para perros y perras, que llega desde un valle en Traquair (Escocia).

Me senté con ellos, a conversar, en un acogedor salón francés que mira al jardín del Orfila. —Grabé el encuentro pero, al día siguiente, perdí mi móvil y no tengo memoria de elefante.— La brand es genial, y ni hablar del claim: tested on humans. 

Set de tratamiento Indulgence No.3 de DUG AND BITCH (25,95 €).

Me alegra muchísimo ver como nacen nuevas propuestas naturales, veganas y de lujo también para los perros. Es importante saber que la cosmética natural está comprometida con la generación de impacto económico, social y el cuidado del medio ambiente.

Dug and Bitch marca la diferencia con sus fórmulas testadas en humanos; antes de comercializarse, la familia de ambos prueba los productos, que son 100% naturales, orgánicos y de elaboración artesanal. Destaco también la materia prima que utilizan. Están compuesto con albahaca de la India, sal rosa del Himalaya, lavanda, tomillo, aceite esencial de mandarina de Italia, lima de México o manteca de karité de Ghana entre otras delicias.

Sin duda, estos escoceses saben atrapar los poderes de la naturaleza. A Eros le hice el tratamiento para proteger y regenerar sus almohadillas. Después de este nuevo ritual, huele de maravilla y sus almohadillas están suaves, hidratadas. A continuación, te cuento el paso a paso del set Indulgence No.3 (25,90 €).

Almohadillas
Antes del tratamiento con DUG AND BITCH.
Dug and Bitch
Una vez aplicado el bálsamo, cubro sus almohadillas para evitar que Eros se tiente con la mantequilla de karité.
  1. Apliqué, con un masaje, “Indulgence” en sus almohadillas y entre los dedos. Se trata de un bálsamo de manteca de karité 100% natural (traída desde Ghana)
  2. Durante 10-15 minutos, como apetece lamer o untar la mantequilla en pan, para evitar que se tentara, le coloqué unos protectores o calcetines de lino blanco de la marca.
  3. En la ducha, lo bañé con Fur No. 1; un champú de jabón negro africano natural con aguacate fundido, aceite de coco y cenizas de semillas de cacao.

    Dug and Bitch
    Después de 15 minutos, sus almohadillas están renovadas.

Por último, Dug and Bitch acaba de lanzar Extravagance No. 1, un bálsamo de lujo para la nariz, creado con manteca de kairté y oro de 24 quilates; el mismo sirve también para las almohadillas. Según me han contado Robson y Coronel, deja la nariz y las almohadillas con un brillo dorado. Ya la probaremos y compartiré la experiencia para que a tu perro o perra tampoco le falte ese golden sheen made in Scotland.


Texto y fotos: Christian Oliva-Vélez