Parador de Gredos: Durmiendo en la historia de España

Parador de Gredos En el PARADOR DE GREDOS saliendo de aventura con el FIAT 500X. Jersey y mochila LOEWE, botas GEOX, correa y arnés de MASCOBOUTIQUE. Fotos: David Suárez Fernández.

A bordo del nuevo Fiat 500X, desde Madrid, a 1.650 metros sobre el nivel del mar, llegamos en menos de dos horas al Parador de Gredos que inauguró el rey Alfonso XIII en 1928.  Nos recibe el encanto del otoño en uno de los 14 hoteles dog friendly de la red de Paradores de Turismo.

FIAT 500X
Eros disfrutando de los olores y del paisaje de la Sierra de Gredos.

El 500X es picante, me permitió adelantar con facilidad. Fui muy cómodo. Eros parece que también, a él lo puse en los asientos traseros con su cinturón y sobre un funda para proteger la tapicería que: ¡me encanta! Se agarró muy bien en la curvas de la montaña.

Parador de Gredos
Feliz de estar en Gredos con Eros.

Entre pinares, con panorámicas al Macizo Central de Gredos y al Valle del río Tormes, llegamos a este monumento del descanso. En sus recios muros de piedra, rodeados de madera y muebles castellanos, nos hospedamos en la habitación 211. En este patrimonio artístico, la segunda planta está reservada a los huéspedes perrunos, son habitaciones con dos camas y tienen acceso directo al jardín. Paradores y Royal Canin dan la bienvenida a los perros con un kit. En print fifties con lunares, me encontré con un bowl para agua y comida, individual plastificado, cama, comida, letrero para la puerta y cupón de descuento de 5€ en la compra de alimentación para el perro. Luego, uno se puede llevar el kit a casa.

Parador de Gredos.
Detalle Paradores y Royal Canin con los juguetes de Eros.

En el baño, ropa blanca 100% algodón y una línea completa de amenities hacen que una escapada a Gredos sea posible sin siquiera tener que prepararla demasiado. Todo son facilidades. Solo hay que llevarse desodorante, cremas y colonia. Sus tres estrellas brillan tanto que la excelencia de su servicio y calidades superan cualquier expectativa (SA. a partir de 70€, suplemento mascota 15€).

Gredos es algo extraordinario: es la suma de todas las cosas sanas y admirables… Gregorio Marañon.

Salimos a pasear por un sendero de setas. Cazamos un boletus. Entre los pinos veo a una manada de caballos. Siento la magia de la naturaleza. En cualquier momento podría aparecer un unicornio. Por lo pronto, en este mundo, hay caballos. Es la oportunidad para ver si Eros ya no los espanta. Nos acercamos. Me asombró ver lo rápido que ha aprendido, no les ladró y pude acariciarlos. Recuerdo haber montado por este sendero cuando era adolescente, vine a este hotel con primos y mis tíos. A propósito, el hotel está como lo recuerdo. Su atmósfera de montaña es muy acogedora.

Senderismo por el Circo de Gredos

A 19 km, conduzco por una carretera con un paisaje maravilloso. Ahora estamos en la plataforma de la Sierra de Gredos. Nos cruzamos con un cabrón y sus hembras. Intercambiando miradas por un rato. No quito el pie del acelerador por si acaso al macho se le ocurre embestirnos. Quedan un par de horas para el atardecer. Esta ruta de senderismo me encanta, la hice con mis hermanos años atrás.

Esta vez, mi Montblanc me indica que es tarde para ir hasta el Circo de Gredos, que está a dos horas y media. Es una excursión larga y conviene iniciarla al alba. Me conformo con ascender hasta unos estanques de agua. El sendero es magnífico, parece una calzada romana. Nos encontramos con algunos senderistas. Corrimos y jugamos. Eros saltó entre la hierba, qué risa, parecía una gacela. Sin darme cuenta, el sol se está marchando y el frío helado llega por mi espalda mientras descendemos. Me entusiasma saber que, en la plataforma, nos espera la salvación: el 500X.

Fiat 500X
Abordo del 500X en la Plataforma de Gredos.

Salón de los Ponentes, donde se fraguó la Constitución española

En los empinados montes Almanzores, ya en el refugio más elegante y confortable de la sierra, el Parador de Gredos, me siento a tomar el aperitivo en el Salón de los Ponentes, enfrente de la chimenea. Desde siempre, disfruto sentándome en el suelo sobre mullidas alfombras y la del Parador es estupenda. Eros se revuelca en ellas. Tiro leña al fuego. En 1978, aquí hombres poderosos debatieron, discutieron y acordaron la Constitución Española.

Parador de Gredos
Disfrutando al calor de la chimenea en el Salon de los Ponentes.

Dejo a Eros en la habitación y me voy a cenar. Descubro que el cocinero es un joven extremeño de 29 años, lleva en los fogones desde los 15. Su cocina es de kilómetro cero. Probé los platos más emblemáticos de la casa, son ¡excelentes! Judías del Barco, cordero, pastel de higos… (menú a partir de 31€). La esmerada atención del equipo de sala, llevan más de una década al frente, hacen que la experiencia sea muy agradable. Ahora le toca a Eros su cena. Dimos el último paseo bajo las estrellas. El frío hace que regresemos enseguida. La habitación tiene la temperatura perfecta. Apago la luz. No se oye absolutamente nada, esto es lujo.

Parador de Gredos
Judías del Barco, uno de los clásicos de la casa.

Arropado por el silencio, un desayuno de montañero

Al amanecer, ni siquiera se oye el canto de los pájaros. Con lo que me gusta el silencio, no me iría de aquí. Subo a la gran terraza balconada de la última planta. El cielo es rosa. Los pinos y las montañas son testigos de que estuve allí tan temprano para no perderme la belleza de un nuevo día en el Parador de Gredos. Desayuno migas del pastor, quesos artesanales, panes de pueblo, frutas y más repertorio típicamente castellano.

Caza de setas y ruta a caballo

Salimos a cazar setas. Escucho un ruido. Una ardilla está trepando a lo alto de un pino rojo. Cogí unos boletus, aquí abundan y en Londres se pagan a precio de trufa. Tengo ganas de aventura. Subí a Eros al 500X y nos fuimos a Navarredonda (2 km), donde está el centro de equitación Equiberia (2 horas/ 35 €, +34 689 343 974).

Sierra de Gredos.
Ruta a caballo por la Sierra de Gredos.

Cocina tradicional  

Esta fantástica mañana se merece un homenaje. De regreso, en el restaurante, quesos artesanales del Valle de Tietar, ternera de Ávila y natillas serranas. Me pareció muy acertada la propuesta de este Parador, si se almuerza el día de salida, y si la habitación no está reservada, se puede utilizar hasta las 18hs sin coste adicional.

He recuperado la energía. Salimos a pasear.  Con el equipaje en el maletero del 500X, que tiene un tamaño perfecto para nuestros viajes, nos despedimos de este destino de descanso, cocina regional y naturaleza. Emprendimos nuestro regreso a Madrid (170km).

Iniciando el viaje de regreso a Madrid.
Iniciando el viaje de regreso a Madrid.

El navegador hizo que la ruta fuera perfecta. En el parking, me resultó muy fácil aparcar. Ahora el 500X, Eros y yo nos vamos a dormir. Mañana volveremos a estar juntos los tres para vivir otra experiencia inolvidable. Nos vamos a la playa, estad atentos.


Texto: Christian Oliva-Vélez
Fotos: David Suárez