Purificado con las nuevas lociones de Biotherm Homme

Nuevas lociones, Aquatic y T-Pur de BIOTHERM HOMME, el tapizado es de Gancedo. PH: Christian Oliva-Vélez

Días atrás, incorporé dos novedades a mi ritual y estoy encantado. Te las presento.

Ltoilette es importante para mi. Tanto es así que, viajo con tres neceseres —dejo aquello que no voy a necesitar en el destino—. Siempre he disfrutado cuidándome, ahora solo me falta tiempo extra para practicar algún deporte. A los cuarenta y cinco años, por mi genética, puedo comer por dos y siempre estaré delgado. Me gratifica trabajar sin descanso y hacer kilómetros con Eros. Pero, reconozco que necesito un poco de  fórmulas mágicas para verme mejor. Tengo en el baño un repertorio interesante. Recurro a tratamientos de cuidado facial, capilar y corporal, soy constante y me sirven de gran ayuda. No tengo más secretos.

Christian Oliva-Vélez
Tomando el té en el apartamento del Murmuri. PH: David Suárez

Ahora que empezó la primavera, he incorporado nuevos productos que me aportan frescura y protección. En esta oportunidad, te contaré lo que utilizo después de lavarme la cara (día y noche). Aplico en mi rostro un poco de T-Pur (200 ml; 35 €). Está recomendado para pieles grasas. El fluido es acuoso ultraligero y transparente, huele a frescura. Al ponérmelo, siento la piel purificada. Matifica el brillo al instante. La deja tonificada y la refresca. Atenúa el poro, afinando la textura de la piel día tras días. Como after shave, utilizo Acquatic Lotion (200 ml; 46 €). Es perfecta para pieles mixtas. Esta fórmula también es líquida, no grasa y antiséptica. Calma el ardor producido por el afeitado y refresca. Además, proporciona tonicidad y suavidad.

El envase de ambas es atractivo. Su contenido tiene el poder regenerador del life planckton. Se trata de un microorganismo único, conocido por sus propiedades regeneradoras. Entrar al mar, después de una jornada larga, es la sensación que me evocan estas novedades. ¡Gracias Biotherm Homme!

Biotherm Homme
Olas. PH: Biotherm Homme

Texto: Christian Oliva-Vélez