Repaso del 2017: año de complicaciones, aprendizaje, solidaridad y reconocimiento

Teckel Eros en la ruinas de una iglesia antigua de Castilla. Foto: Christian Oliva-Vélez

Sin deudas y viviendo el presente, el 2017 nos revolcó. Aún sin fondos, no perdí la esperanza y continué con mi labor. Dog Friendly traveler (Marca Registrada) es la plataforma que utilizo para difundir #NoAlAbandono de perros, motivo una vida en compañía del mejor amigo del hombre. Soy el único con esta visión y no tengo patrocinador. Sí en cambio, fuimos mimados por todo el mundo; doy las gracias por ello. Asumiendo el riesgo, con la compañía de Eros, y dentro de mis posibilidades, seguiré adelante.

Teckel
Día de cuento, él lleva una bufanda Príncipe de Gales. En este bosque fue donde Eros comió piñas y se puso malísimo.

Este no fue un buen año de salud para mi hijo no humano. En Buenos Aires le detectaron diabetes por error, sufrió las pruebas por unos días. Fue horrible. En mayo, nos volvimos a España. Después de pasar por Alicante y Madrid. Estuvimos recuperando fuerzas en un pueblo de Castilla. Mi artrosis cervical degenerativa no me dejó en paz. Para más INRI, en aquel pueblo lo atacó un Akita; que era amigo suyo, lo agarró de la nuca. Es la quinta vez que lo muerden. Eros solía ser confiado, en eso se parecía a mí. Aprendió que no todos los perros están equilibrados.

Después de la mordedura, ya no se fía de los perros grandes y está a la defensiva. Por mi parte, hice la denuncia. Logré que la Junta de Castilla y León incluyera a dicha raza entre los perros potencialmente peligrosos (PPP). Ya recuperado, se me ocurrió llevarlo a un pinar. Para jugar juntos, le lancé piñas. Estaba conversando con una amiga y no me dí cuenta de que, Eros iba destruyendo las piñas y comiéndoselas. Terminó vomitando sangre y con suero. Gracias a la medicación y dieta, días después, se recuperó. Y antes de acabar el año, empezó a vomitar diariamente. El diagnóstico: gastritis. Después de ecografía, medicación, retirarle el aceite de salmón, los huesos y el agua mineral en abundancia: ¡Eros está perfecto!

Al mismo tiempo, el incendio de Galicia me quitó el sueño y le dediqué los últimos meses. Con la ayuda de grandes nombres, recaudé algo más de 1.000 euros para la Protectora Os Biosbardos. Durante el año, la dicha arribó gracias a los medios de comunicación. Diarios y revistas nos dedicaron espacios importantes en sus publicaciones, mi labor llegó a millones de lectores. Me siento muy agradecido. A nosotros, los Reyes ya nos han visitado. Ni en sueños pensaba que iba a contar con tanto apoyo por parte de los medios de comunicación (ver prensa aquí). Soy un privilegiado, me tranquiliza no recibir carbón.

Repaso ahora lo que aprendí. Utilizo herramientas nuevas y muy importantes para que el mensaje de #NoAlAbandono llegue a más personas. Hemos recorrido algunos kilómetros menos que en el 2016, aún así, trabajo sin descanso desde que lancé este proyecto en enero de 2015. En resumen, sigo siendo infatigable. Aunque mi repaso habla de dificultades, mi espíritu alegre y fuerza de voluntad se mantienen en pie. Soy como un junco del Río de la Plata, me doblo pero no me parto. Estamos pasando un tiempo en Barcelona, en el barrio de Gracia. Necesito estar con mi madre, hermanos, sobrinos y amigos.

El mejor amigo del hombre.
Tarde de senderismo, solemos hacer de 6 a 10 km por día.

Después de este repaso, deseo que el año 2018 sea un año de mayor concienciación. Lanzar mi primer producto solidario e internacional, ayudar a que la protectora Siempre Fiel pueda comprar el terreno que necesita y conseguir apoyo económico para la causa son mis propósitos más importantes.

Querido lector y lectora, gracias por acompañarnos; por todos vuestros correros y mensajes. Prospero Año Nuevo y #NoAlAbandono de perros.

Texto y fotos: Christian Oliva-Vélez