LX-Factory, la dirección más cool de la capital lisboeta

LX-Factory Las paredes de LX-Factory hablan.

LX-Factory tiene el ambiente más actual y genuino de la capital.

LX Factory ocupa una antigua fábrica a orillas del Tajo y debajo del puente 25 de abril. El enclave y sus propuestas son una iniciativa genuina. Se inauguró hace ocho años y se ha convertido en el sitio de moda para los lisboetas. Dentro de las construcciones de factura industrial y bañados por graffitis Lisboa es un referente mundial del street art—, asombran los espacios dedicados al arte, diseño, literatura, productos tradicionales, gastronomía y hasta bares alternativos. Y en el exterior, hay entretenimiento para los cinco sentidos.

LX Factory
Arco de entrada a LX Factory.
Landeau Chocolate
Mientras disfruto del ‘bolo’, Eros me acompaña en la terraza de Landeau.

Por su belleza, dinamismo y su gente, la capital lusa no deja de sorprenderme. Después de disfrutar del famoso bolo de Landeau Chocolate, recorrí todo este mercadillo: ¡es brutal! Entramos a la librería Ler Devagar, una de las más bonitas del mundo. Sus estanterías invitan a ser recorridas —llegan hasta las nubes —. Compré el libro ‘Poetas de Lisboa’, que me acompañó durante los últimos meses (19,20 €).

LX-Factory
Buscando mi libro en una de las librerías más bonitas del mundo.

Montado en una bicicleta, me hice un zumo 100% ecológico y sostenible en The Veggie Wave. La batidora funciona dándole a los pedales, en un par de minutos tuve listo mi smoothie. En la tienda More Than Wine venden los productos y figuras típicas de Portugal como San Antonio, la golondrina, el gallo, mermeladas.

Cerca de la entrada, está MAG, un quiosco de revistas dentro de un contenedor; lo tiene todo. Se puede pasar el día y la noche en LX Factory. Solo hay un lugar donde dormir y es sin perro, es el Hostel The Dorm (A desde 22 €) y parking, 2 € por día (cierra 2 am).

Deje a Eros en la Pousada de Lisboa y regresamos para cenar en la Cantina (25 €; +351 21 362 8239). Sus platos salidos del horno de carbón y su pastel de algarroba con ralladura de naranja del Algarve están buenísimos. Luego tomamos una copa a la azotea de Rio Maravilha, con vistas al puente 25 de Abril. Subimos por un montacargas y arriba nos encontramos con millenials y hipsters; el edificio tiene un potencial impresionante. No es de extrañar que, con esta metamorfosis, Lisboa siga siendo una de las ciudades más visitadas del mundo. Qué ganas de regresar a LX Factory para leer despacio.


Texto: Christian Oliva-Vélez
Foto: David Suárez