Villa Baulieu, suite Pierre Robineau de Beaulieu

Villa Baulieu Suite Pierre Robineau de Villa Baulieu, nuestros aposentos.

Entra en nuestros aposentos en la Villa Baulieu, una casa museo en el sur de Francia, única en el mundo.

En la Villa Baulieu, como si no hubieran pasado los siglos, accedí a una habitación del siglo XVIII. Entré con monsieur David, el mayordomo de la casa y asistente de madame Guénant. Me sorprendí. Cupido nos miró, su pintura está junto a la cama, un canapé Luis XVI; un tesoro encontrado en la buhardilla y que ahora luce como nueva en la suite Pierre Robineau de Beaulieu (1691- 1764), donde nos hospedamos Eros y yo. Dicho señor fue poeta y comisario de guerra de Marsella. Compró este castillo en 1754 y lo transformó en una villa italiana en 1780.

Del techo, de más cinco metros, cuelga una araña con caireles de cristal de roca. Entre las almohadas me dejaron, como obsequio, una bolsa con almendras de la villa. En mi salón encontré otro detalle de bienvenida, una botella de rosé del Château Baulieu; vino de la bodega familiar.

Detrás de aquel caldo tentador, está la chimenea y, arriba, un gran espejo antiguo. Acompañan el salón una pareja de canapés Luis XVI, cómoda de marquetería Luis XIV y un equipo Bang Olufsen sobre un bureau de dame Luis XVI y un retrato de Louis-Michel van Loo. Unas alfombras rojas fabulosas, realizadas por encargo y a medida por la firma Codimat, invitan a caminar sentir el lujo hasta en los pies.

En el interior de una de las cuatro torres almenadas del castillo están el vestidor y la zona de amenities. En el baño hay frescos que parecen haber sido pintados por el mismo François Marius Granet. La bañera es grande y con patas. Aparte están la ducha y demás comodidades de un baño completo. Sobre el lavamanos de mármol, productos de L´Occitane de la línea “Olive”; el propietario de esta marca es amigo de la casa.

Presentado el cuarto, monsieur David y su ayudante nos dejaron solos. En nuestros aposentos de 75 m², me sentí el seigneur (señor) de mi vida, inmensamente afortunado. Parece que al final la máquina del tiempo existe y su uso se encuentra reservado en exclusiva para los que elijan Villa Baulieu (A con desayuno y merienda 400- 1.370 €; reservas: Beatriz Pastrana).


Texto y fotos: Christian Oliva-Vélez