Cocina de proximidad en la Quinta San Cayetano

Quinta San Cayetano Huerto ecológico con vistas de Quinta San Cayetano.

La cocina de proximidad, el aprecio por lo local y el afecto a la comunidad se hacen notar en sus platos, que están llenos de buena energía. Da gusto comer en San Cayetano.

La cocina de San Cayetano está en sintonía con la actualidad. El consumo inteligente se hace adquiriendo lo que hay cerca. Además de estar pensando en el planeta, esta compra beneficia a la comunidad donde vivimos y ayuda a generar unidad. Sin más, es una filosofía, un estilo de vida que evoca el pasado. Antes, el común de las personas consumía lo que da la comarca. Ahora, volvemos a apreciarlo bajo el estilo Slow Food.

Desde pequeño, soy un aficionado a mirar, a analizar, lo que como. Me interesa saber de dónde vienen los alimentos y no me hace nada de gracia comer en cualquier sitio. La gastronomía es un negocio muy lucrativo y, siempre que puedo, rechazo el consumo desprovisto de empatía con la tierra y los que la habitamos.

Gracias a una tierra generosa, el huerto y los productores locales hacen posible que la cocina de San Cayetano brinde a sus huéspedes un alto porcentaje de insumos de proximidad. Me encantó ver cómo los anfitriones de San Cayetano aprecian lo que se produce en su comarca. En Candeleda, Mia Hurtado de Mendoza y Alberto Muñoz son muy apreciados.

Con los pájaros cantando, la familia de burros felices, las flores, la sombra de los árboles, el sol, el agua y los hornos de barro, esta casa parece la guardiana de la Sierra de Gredos.

Burros
Margarita y Carmela, su madre.

Texto y fotos: Christian Oliva-Vélez