Lucas Milá, artista plástico, dice #NoAlAbandono de perros

Eros Barcelona ‘Eros & Lucas Milá’, Murmuri Barcelona, 02/2018. PH: David Suárez x Dog Friendly traveler. Inkjet print with eco-solvent inks, 15x15 cm. Price: 300 euros (donated to dog charities).

Lucas Milá crea una obra que enamora. Acércate a su trabajo, te lo recomiendo. Utilizando esta plataforma, deja bien claro el mensaje, #NoAlAbandono.

Lucas Milá (1981, Barcelona) despertó mi curiosidad cuando vi por primera vez a sus ‘Apalingos’ expuestos en LeBathGallery de 8PMStore. Se trata de unos personajes primitivos que viven en fraternidad y se los ve felices. Después supe que su padre es el diseñador Miguel Milá, pionero del diseño. El artista del grafito adora a los perros. Empezó dibujando a Bruno, su perro, por las calles y va con él a todas partes; lo lleva representado en un tatuaje.

Se formó en la Escola Eina, el Camberwell College of Arts y la Facultad de Bellas Artes UB. Es de carácter experimental e inquieto. Maneja una gran variedad de técnicas y estilos, los combina entre sí. Su propuesta habla de su alegría de vivir y, con ella, sorprende. Ha realizado murales e instalaciones en Barcelona, Lisboa y Sao Paulo. En estos días, se está preparando para un mural de 11 x 6m que realizará durante el festival de muralismo Avant Garde Urbano Tudela.

El artista vive en Montseny. Se fotografió con Eros, el embajador de la causa. El retrato forma parte de ‘Eros Barcelona’ (Hotel Murmuri; Rambla de Catalunya, 104), exposición de retratos #NoAlAbandono (hasta 21/06). Puedes adquirir el retrato enmarcado por 300 euros o bien, encargarme una copia por 50 euros (la mando por correo). Para comprar uno u otro, solo tienes que comunicarte conmigo (+34 633 26 767; chrisolivavelez@gmail.com). El 100% del dinero recaudado por esta foto expuesta irá a parar a la Fundación Acavall y a Dogtor Animal, de las copias donaré otro porcentaje y será para la Fondation Brigitte Bardot; la animalista más famosa y poderosa del mundo es nuestra madrina.

Este gesto es posible gracias al apoyo que recibo de Dejemos Huella, una iniciativa de Bayer, al Murmuri (que acoge la exposición) y a mi espíritu solidario.


Texto: Christian Oliva-Vélez
Fotos: David Suárez